Villa de Grado - Asturias - España

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CONSTRUCCIONES POPULARES
La casa

La casa es un elemento fundamental de la cultura humana y su estudio nos permite conocer las características de la sociedad en que se presenta. Según Caro Baroja, "sobre ella se acumulan muchas tradiciones culturales, muchos intereses sociales, de suerte que es expresión, no sólo del régimen económico propio de los que la construyeron y habitaron en distintas generaciones sino de situaciones políticas variadas y sucesivas".

La geografía y el clima en Asturias han determinado una variada arquitectura, destacando principalmente:

-Cabañas de Teito: Construcciones rectangulares de piedra con techado vegetal.

-Corros: Construcciones circulares de piedra con techado de piedra.

-Cabañas: Construcciones de piedra techadas con teja.

Estas construcciones son predominantes en la alta montaña, para proteger a los pastores y el ganado.

-Hórreos: distribuidos por toda la región. Granero aéreo constituido en madera y de planta cuadrada, sobre columnas de piedra o de madera llamadas pegoyos, techado a cuatro vertientes en teja o pizarra, dependiendo de su ubicación en el oriente u occidente. Preservan las cosechas de la humedad.

-Casas Mariñanas: Casa agrícola de una planta con dos espacios, cuadra y habitaciones.

Por otra parte, Asturias mantuvo en el pasado, como consecuencia de su aislamiento geográfico, una importante producción artesanal, desaparecida con la llegada de los nuevos modos de producción. No obstante, aún cuenta con una amplia gama de productos artesanos: cuchillería, ferrería, alfarería, instrumentos de madera, fabricación de madreñas o arcones, cestería, modelismo, azabachería, bordado de malla, alfombras, tapices, talla de madera, trajes regionales, artesanía del cuero.

El cobre se trabajaba para fabricar campanas, calderos y objetos similares. Esta industria tuvo su centro principal en Avilés, en el barrio de Miranda, en el que también se sigue fabricando la cerámica negra que lleva su nombre. Tanto unos como otros, son productos cotizados ahora por su valor decorativo y por quienes saben apreciar un trabajo único. Mención aparte merece el concejo de Gozón, y en especial su capital, Luanco, con su tradicional elaboración de mallas, que no son otra cosa que las redes de pescar trabajadas de forma artística y que luego son bordadas por las últimas artesanas de la villa.

Las construcciones con cubierta vegetal

Las construcciones con cubierta vegetal, de vivienda o de otros servicios (cabañas, corros, tendejones y hórreos) se localizan  en la montaña asturiana, situadas en lugares altos. Así se extienden por los  concejos de San Martín de Oscos, Santa Eulalia de Oscos, Grandas de Salime, Somiedo, Cangas del Narcea, Ibias y Degaña.

Se trata de rústicas cabañuelas dispuestas en pequeños conjuntos o apiñamientos . El rasgo diferencial de este tipo de viviendas es el material empleado como cubierta: paja de centeno o escoba, adecuadamente dispuestas sobre un armazón de palos y entretejido de varas que se ajusta y acomoda a la estructura general del edificio. Sus muros son de considerable anchura. Para las esquinas y enmarque de puertas y ventanas se labran toscamente grandes piezas de sillar.

Normalmente todos los años se refuerza o revisa la cubierta al final del verano o comienzos del otoño, de manera manual.

Cronología: Hasta el siglo XIX.

Edificaciones populares: Teitos de Morlongo, Villanueva de Oscos. La Pornacal, Saliencia, Veigas, en Somiedo. (En los concejos de Ibias y Degaña subsisten aún hoy en día teitos de paja; en cambio, los de Somiedo, hechos de escoba, son los más conocidos).

Casas de  Habitación Terrena

Localizadas  en zonas de abundantes lluvias y  temperaturas bajas, lo que determina su hermetismo, evidente en su volumen compacto, constituido por un bloque cúbico cubierto con pizarra o teja a dos o tres aguas. Presentan una planta tendente al rectángulo desarrollada en un solo piso, destinada a vivienda y cuadra, con aprovechamiento del espacio bajo-cubierta para desván y pajar.

En su interior solo aparecen dos espacios claramente diferenciados, separados por un muro maestro y con accesos distintos: cocina-desván y cuadra-pajar. La cocina es utilizada  como vestíbulo, comedor, sala y dormitorio, siendo además un espacio social y laboral; Al desván se accede desde ella, através de una escalera y trampilla.

Casas Mariñanas

La llamada casa mariñana simboliza la auténtica casa rural asturiana. Ejemplos de esta arquitectura se extienden por los concejos de Gijón, Villaviciosa, Carreño, Gozón, Las Regueras, Llanera, Oviedo, Siero y Noreña.

La casa se organiza en una planta rectangular, dotada de una cubierta de teja cerámica a dos aguas, desarrollándose en una sola altura.  El portal de estas viviendas es un espacio protegido en este clima templado y húmedo, donde se descarga la paja, se hace la calceta o simplemente se charla.

Este espacio abierto y centrado en la fachada está conformado por dos cuerpos laterales, que albergan un cuarto o bodega, adosados al cuerpo básico y con acceso desde el portal. Estos espacios se emplean como dormitorios, alternando su uso con el de almacén y bodega. La cocina cuenta con un llar bajo. La acompañaba el horno, que asoma su forma redondeada a la fachada trasera. Bajo cubierta se dispone el desván que alberga el pajar, especialmente en el área sobre la cuadra, destinando los espacios sobre los cuartos a trastero y almacén de aperos.

Edificaciones populares: Dentro del Museo del Pueblo de Asturias, en Gijón, se conserva una casa mariñana, con sus  aperos de labraza y objetos tradicionales del lagar.

Casas de portal

Están presentes sobre todo en zonas del interior asturiano. Construidas con mampostería pizarrosa, o caliza, su cubierta es generalmente a dos o tres aguas. Tendentes a un desarrollo en planta rectangular, la ubicación de la fachada principal en el lado mayor o menor del rectangular determina dos disposiciones del portal: central o en ángulo. Según sea esta disposición, será diferente la  distribución interior de la casa.

En el portal se realizan actividades relacionadas con los trabajos domésticos, con mejor iluminación y mayor amplitud que en el interior de la vivienda, siendo también el lugar donde los días de lluvia se ejecutan labores artesanales o complementarias de las tareas agrícolas. Es común la  existencia de un banco de piedra o madera que hace más cómoda la estancia en este espacio.

El portalón se convierte en elemento protector del espacio exterior inmediato a la fachada, y se prolonga desde el faldón de la cubierta. Su función es resguardar el espacio de acceso a la cuadra, heniles y viviendas y se presta al depósito de aperos de labranza y sirve en muchas ocasiones de cobijo al gallinero.

Casas de Corredor

El corredor o galería abierta con balaustrada torneada en madera, se repite en la geografía asturiana. Por su ubicación (orientación Sur o Este), por su factura y su amplitud de alternativas, presta una gran variedad de servicios a la vivienda: le facilitará luz y calor cuando no existen cerramientos en él y será un elemento favorable cuando se convierta en uno o más espacios como prolongación de la funcionalidad de la casa. Desde finales del siglo pasado, se generalizó la instalación de un retrete en uno de los laterales del corredor,  lo que evitaba salir a la intemperie sobre todo en las noches.

Las hay de corredor volado, corredor sobre machones, corredor entre muros cortafuegos, y corredor entre dos cuerpos. En el siglo XIX los corredores se cierran con cristales formando galerías, principalmente en las villas marineras. El cerramiento de los viejos corredores supuso una mejora para el uso del espacio, ya que aprovechaba mejor la luz y el calor del sol.

Cronología: Siglo XVIII.

Edificaciones populares: La Casa de los González de la Vega (Museo de la Gaita), en Gijón. Se puede visitar esta casa en el Museo del Pueblo de Asturias.

Casas de Patín

La casa de pàtín es característica del occidente asturiano, sobre todo en los pueblos de montaña y está unificada bajo la cubierta de losa de pizarra. Un modelo relativamente abundante es la casa de dos alturas de planta rectangular y cubierta a cuatro aguas, que cuenta con acceso por una escalera de piedra, o patín, adosada a su volumen cúbico. En ocasiones el patín, son unos escalones mínimos o desaparece, aprovechando el desnivel del terreno. En estos casos, suele habilitarse la cuadra en el espacio inferior de la vivienda.

El tendejón

El tendejón tiene diversas funciones como edificación auxiliar de la vivienda. Casi siempre es un almacén ocasional de productos agrícolas  y al mismo tiempo protege de la lluvia los aperos de labranza, la leña, los carros o más recientemente los tractores.

Cuadra y Pajar

 

Generalmente cuadra y pajar forman una unidad vertical en la que el pajar ocupa la parte superior del edificio. En ocasiones se  integran dentro de los muros maestros de la casa, lo que supone  por su ubicación una protección y también un aprovechamiento energético, además de una comodidad para los habitantes de la casa que no necesitan hacer un desplazamiento grande para cuidar su ganado.

 

Palomar

Los palomares constituyen una de las construcciones más conocida y emblemáticas de la arquitectura popular. Estas construcciones arquitectónicas son  planta  circular, cuadrada o poligonal y fueron los romanos quienes, hace más de dos mil años, introdujeron en la Península  la cría de paloma en palomares de una manera racional y como complemento de una economía principalmente agrícola.

La parte más importante de un palomar sean  los nidales, que son los lugares donde las palomas hacen los nidos y donde tienen los pichones.

Son construcciones herméticas, cerradas sobre sí mismas, buscando las condiciones de silencio idóneas, con una única puerta y pequeños vanos para estrada de las  palomas. Estas construcciones autónomas están situadas normalmente en los alrededores de las poblaciones formando conjuntos de gran variedad de formas y volúmenes.

En la actualidad muchas de estas construcciones se encuentran arruinadas o en un lamentable estado de conservación, debido a la pérdida de su función dada la escasa rentabilidad económica y por ende en consecuente abandono sufrido. No obstante, en los últimos años han surgido iniciativas individuales y asociaciones que han dedicado  un amplio esfuerzo a su conservación y restauración, así como a la revalorización y difusión.

Hórreos

Es una construcción de planta casi cuadrada que se levanta por lo común sobre cuatro pies llamados "pegoyos". Para la cubierta, piramidal, se emplean, dependiendo del área donde se ubiquen, tres tipos de materiales, la paja del centeno, la pizarra  y la teja curva, aunque en ocasiones un mismo hórreo presenta varios de estos tipos de material.

Su ornamentación es común en todos los casos y siempre muy rica. Pueden ser tallados o pintados. La madera empleada es roble y castaño. Servía como edificio auxiliar de la vivienda y podía pertenecer a varias familias, e incluso tener puertas de acceso independientes.

El tipo de hórreo de tablas en vertical y cubierta a cuatro aguas, que es el propiamente asturiano, apenas sufre alteración alguna desde  los hórreos más antiguos, hasta los últimos ejemplares construidos ya en el  siglo XX. Esto hace suponer que el hórreo asturiano nació en algún lugar de la zona central asturiana desde donde se extendió de manera rápida.


El hórreo está levantado  sobre cuatro pegoyos o pies  tronco piramidales de madera, piedra o losas de pizarra superpuestas. Encima de estos pies, cuyo tamaño varía entre 50 cm o 2 metros, se instalan las muelas, unas piezas circulares o cuadradas de arenisca o caliza que sirven para impedir el acceso a los roedores.  Cuatro vigas o trabes ensambladas en cuadrado soportan el peso de la construcción, cuya cámara se realiza con tablas de madera llamadas colondras las que forman las paredes y pontas o sollas las del suelo; sobre las colondras se colocan las vigas superiores o liños, que sostienen la techumbre. La cubierta a cuatro aguas , como ya hemos dicho, puede ser de teja, pizarra o paja. Para equilibrar el edificio se colocan debajo de los pies unas plataformas de piedra o pilpayos y otras piezas de madera, más pequeñas (tazas) entre los trabes y las muelas. El acceso se realiza a través de una escalera exterior de piedra o patín.

Tradicionalmente, hórreos y paneras han sido la despensa donde se curaban y conservaban los productos cárnicos y lácteos, se guardaban los frutos secos, las manzanas, las patatas, el grano, etc. En el exterior, colgados de los gabitos, en el corredor o en la talamera, se secaban los productos que lo requerían. También era frecuente el uso como dormitorio ocasional, así como su empleo para guardar el arca y la ropa. El caramanchón, que en algunos lugares llaman "solana", era lugar ideal para el secado de legumbres y, finalmente, el espacio inferior -cuando no estaba ocupado por la plaza o el camino público- servía como tendejón o lugar donde se guardaban el carro y los aperos de labranza o como cuadra cuando es un espacio cerrado y cubierto, como ya hemos dicho anteriormente.

Cronología: Los hórreos asturianos más antiguos son de fines del siglo XV.

Edificaciones populares:

  • Hórreos tipo Villaviciosa (Zona Centro): Hórreo de La Atalaya, Cudillero. Hórreos de San Martín de Vallés, Villaviciosa.

  • Hórreos tipo Allande (Zona Occidental, siglo XVIII): Hórreo en El Chanu, Valdés. Hórreo en San Emiliano, Allande. Hórreo de Teixois, Tarmundi.

  • Hórreos  tipo Carreño (Zona Central, siglo XVIII).

  • Hórreos Zona Oriental (Siglo XV): Hórreo a dos aguas en Viego, Ponga. Hórreos en Taranes, Ponga. Hórreo en Cofiño, Parres. Hórreos en Coceña, Colunga.

Paneras

El desarrollo agrario hace crecer las necesidades de almacenaje y obliga a la sustitución del hórreo por la panera, siendo frecuente conservar los dos.
Las paneras difieren del  hórreo en su mayor tamaño, en su planta siempre rectangular, en el número de pegoyos -pies-,  nunca menor de seis y en la aparición del caballete en la estructura de cubierta. Además en las paneras es más común  la existencia del corredor primental con balustres torneados o recortados, que en algunas ocasiones se sustituyen por tablas en disposición vertical u horizontal (mandil); cuando esta protección de tablas se prolonga hasta el alero se denomina “tornaaguas”.

Cronología: Las primeras paneras datan de la primera mitad del siglo XVII y

Edificaciones populares:

  • Paneras tipo Allande (Zona Occidental, siglo XVIII) : Panera en Montefurado, Allande. Panera en Tuña, Tineo. Panera en Ferrera de los Gavitos, Valdés.

  • Paneras tipo Carreño (Zona Central, siglo XVIII): Panera de Veranes, Gijón. Panera de Cenero, Gijón. Panera de Villaviciosa.

Cabazos

El cabazo es una modalidad de hórreo gallego que se presenta igualmente en tierras asturianas, vecinas de las lucenses. De esta manera en Asturias el cabazo está localizado en el  borde occidental asturiano.

Presenta dos modalidades básicas, que se identifican con las cabezas de las zonas de mayor presencia: Mondoñedo y Ribadeo. En ambas modalidades el cabazo conserva la planta rectangular de estrecha anchura, característica del hórreo gallego, y cubierta de losa de pizarra a cuatro aguas.


El cabazo de Tipo Mondoñedo es el más abundante, extendiéndose mayoritariamente en los concejos de Illano, San Tirso de Abres, Taramundi, y Vegadeo.

Los cabazos eran utilizados como graneros que servían para la cura del maíz por aireación. En ambos casos la cámara es de planta rectangular y era dedicado a bodega o almacén  de aperos cuando se cerraba entre los pes ( apoyos) dado su carácter hermético.

Cronología: Siglo XIV

Edificaciones populares:

Cabazo de Illano. Cabazo de Veigas, Taramundi. Agrupación de cabazos de Piñeiro, Taramundi. Cabazo con corredor de Bres, Taramundi.

Hornos

Los hornos eran construcciones destinadas a la cocción del pan, vinculadas de diversas formas a la vivienda, integrados en ella o por el contrario, en el exterior de la misma. Como hace ya muchos años que la labor a la que estaban destinados dejó de realizarse de forma familiar, es muy difícil encontrarlos hoy, si bien es posible observar restos de algunos aunque sea en estado de abandono.

En ocasiones  pueden estar ubicados  dentro del denominado “cuartu la forna”, espacio anexionado al volumen de la casa, que tenía paso  desde la cocina;

También   pueden constituir una construcción independiente de la vivienda el horno y la leñera, en una zona que se denomina la cordada. .

Lagares

Los primeros llagares se destinan a la producción de sidra, por lo que se localizaban en mayor número en la zona centro-oriental de Asturias, zona de mayor producción de manzana. Se puede decir que había lagares en cada pueblo. Era frecuente que parte de la manzana recogida se pisara para gasto familiar, tal como se hace hoy. Habitualmente se trata de artilugios de pequeña capacidad realizados de modo artesanal por los propietarios al amparo de los talleres de las empresas mineras y de ferrocarriles, de donde solían obtenerse las piezas fundamentales: el husillo y la tuerca, si bien hoy ya se fabrican en serie

Se denomina “llagar” tanto a la prensa (de “apretón” o de “sobigañu”) como al espacio que la contiene, que puede estar integrado en la casa o ser una construcción independiente.

Los lagares familiares se ubican en el sótano de la casa, en el bajo o en otra dependencia aneja que reúna las suficientes condiciones de ventilación, sequedad y ausencia de sol. Allí el lagar comparte el espacio con el resto de los útiles necesarios para hacer la sidra y otros enseres de la casa.

Entre la segunda quincena de octubre y la primera de noviembre, cuando la temperatura empieza a ser más baja, asistimos a una de las operaciones de maya habituales en un lagar familiar.

En la actualidad los llagares industriales son los que cubren el masivo consumo de sidra en sidrerías y restaurantes, si bien se conserva en muchas zonas rurales el tradicional proceso de mayar la sidra en los llagres tradicionales.

Fuentes, bebederos, lavaderos y pozos.

Son aquellas que se destinan a resguardar espacios para  el abastecimiento de agua, como son las fuentes, “bebederos”, “llavaderos” y pozos.

Fuente de caño. Es la más simple, pues consta únicamente del tubo que da salida al agua, la posterior canalización de la misma y el correspondiente acondicionamiento para colocar los recipientes.

De caño y pilón. Sirve a la vez de fuente y de abrevadero para el ganado. Se les suele llamar bebederos y están repartidas por los lugares de pasto o en el interior de las aldeas, cerca de las cuadras.

Fuente y lavadero. Es la construcción más compleja y consta del caño, el pilón y los bañales con su piedra inclinada para el lavado de la ropa. Están situados en las proximidades de los pueblos, a veces equidistantes entre dos próximos siendo, entonces, su uso compartido por los habitantes de ambos. En los que corresponden a los mayores núcleos de población es frecuente la presencia de cubierta a una o incluso a dos aguas, si se trata de una edificación mayor

Fuentes bebederos y lavaderos prestan un servicio a la comunidad, añadiéndose en ellos a su función específica una marcada función social, ya que acostumbraban a ser puntos de reunión familiar o de encuentro..

Los pozos, cubiertos o descubiertos, están vinculados a la vivienda y su carácter es casi siempre privado.

Molinos y Batanes

En Asturias, debido quizás a su  propia configuración geográfica, se desarrolló una importante industria molinera. Los molinos ocuparon lugares muy pintorescos al lado de los numerosos riachuelos que discurren por sus valles. Esta industria tomó gran auge con el cultivo del maíz, procedente de América, a partir del siglo XVII.

Esta tradicional industria molinera constituyó en la antigüedad un popular oficio; la abundancia de arroyos y riachuelos favorecía el aprovechamiento de los caudales necesarios, sin ser preciso realizar grandes obras de infraestructura, que las hubieran convertido en prohibitivas debido a no ser alta su rentabilidad. 

El pago de la molienda se realiza generalmente por el sistema de maquila. El molinero retira una parte proporcional a la cantidad molida.

En lo que se refiere a batanes, la primera  referencia sobre su empleo  en España data del siglo XII. A mediados del siglo XVIII había en Asturias cerca de 200 batanes en funcionamiento. En la actualidad sólo restan algunos restos diseminados por la geografía asturiana. Hasta el año 1965 funcionó uno en Parada de Navelgas, Tineo, que tuvo como últimos clientes los vaqueiros que vivían en las brañas cercanas. En Parada se dedicaba un batán para la lana negra, de la que se sacaba la sarga para hacer escarpines, y otro a la lana blanca, usada para elaborar mantas, faldas y pantalones.

Cronología:

En Asturias, la sustitución de la fuerza humana por la hidráulica no se produce hasta la Edad Media, en los siglos XI y XII, momento en que los molinos y los batanes empiezan a cubrir la geografía regional.

Edificaciones populares:

En la ría de Villaviciosa se conserva, en bastante buen estado, la infraestructura hidráulica (dique, compuerta, embalse, etc) de uno de estos desaparecidos molinos de mareas.

Los últimos batanes que estuvieron funcionando en Asturias fueron: uno en el concejo de Aller, en Santibáñez de Murias; uno en el concejo de Cabrales, en Arenas; varios en el concejo de Allande, en Otriello, Noceda, Fonteta, Arbeyales y Fresnedo; y uno en el concejo de Cangas del Narcea, en Besullo. Hasta el año 1965 funcionó uno en Parada de Navelgas, en Tineo.